Un estudio realizado en 8 países europeos para la consultoría internacional en management, Mercuri Urval muestra unos resultados sorprendentes en torno a la percepción que tienen los directivos respecto de los valores corporativos y el cambio. El 80% de los directivos (Top y Middle Managers) perciben que el cambio tiene un elemento necesario y positivo que se convierte en un valor, mientras que el 78% manifiesta la opinión de que el cambio es un fenómeno natural que ofrece oportunidades de desarrollo.
En la agenda del proceso de cambio los principales objetivos para las compañías españolas son costes más bajos, mayor eficiencia en procesos empresariales y de producción y ajuste a los cambios/innovación técnicos; los objetivos "suaves" como cambiar la cultura de la compañía no son irrelevantes, particularmente desde que la mayoría de los procesos de cambio se orientan a múltiples objetivos a la vez.
Las principales posiciones en la lista de capacidades personales necesarias para el cambio en las compañías españolas son: capacidad para comunicar, experiencia con la administración del cambio y gestión de conflictos, por ejemplo, destrezas que requieren sensibilidad para los procesos de equipos. En otros países europeos la "apertura hacia el cambio" y la "apertura hacia la innovación" son dos de las capacidades más importantes. En España se asume que todo el mundo debe y tiene que estar abierto al cambio por la crítica situación de la economía española. "Estar abiertos" no es una opción, se requieren acciones. Es así como, para la mayoría de los managers encuestados en España, un entorno de trabajo sin cambio es inimaginable. El 62% de las compañías vio procesos de cambio en 2010, y se esperan procesos de cambio o posibilidad de que los haya en el 57% de las compañías para 2011.
Hay una correlación entre los directivos de compañías españolas y la sociedad española sobre la percepción del cambio. Durante los últimos tres años, la sociedad española ha pasado por muchos cambios relativos a la situación económica, condiciones laborales y el colapso de uno de los sectores más importantes de nuestra economía: la construcción. Los cambios se asumen en un país ha pasado en pocos años de tener dos millones de personas desempleadas a casi 5 millones en 2011. Los directivos saben que los cambios son necesarios para adaptar su negocio a nuevas situaciones.
La mejor orientación al cliente y unos mayores ingresos por ventas son realmente menos importantes. La crisis económica golpeó más fuerte en España que en otros países europeos. Las compañías españolas se centran en la supervivencia, reduciendo los costes y siendo más eficientes. Los procesos de cambio se ven como necesarios y en torno al 75% de los managers están implicados personalmente en procesos de cambio en sus respectivas compañías. Los directivos españoles entienden de forma muy clara la necesidad del cambio. El 87,3 % comparten la tesis: "Hoy, la apertura hacia el cambio es un requisito imperativo para que las compañías asienten su base en el entorno competitivo". Y el 78% disfrutan participando en el diseño del proceso de cambio. Sólo del 10 al 20% son generalmente escépticos sobre los cambios, y menos del 5% ven un proceso de cambio como una razón para dejar la compañía. A su vez, el 58% de los directivos creen que los procesos de cambio son una buena oportunidad para que los empleados progresen en su carrera.
Aunque los directivos en las empresas medianas apoyan el cambio en general, no siempre están satisfechos con los resultados. En una escala del 0 al 100, los directivos observaron un logro de objetivos de sólo el 66%, pero mejor que el resto de Europa donde el logro de objetivos es del 60%. Esta confesión abierta también muestra que hay muchas posibilidades de mejora en los procesos de cambio. Los principales impulsores del cambio en las medianas empresas son la reducción de costes y la eficiencia, aunque las compañías a menudo se han orientado a la consecución de más de un objetivo. Casi el 40% también quiso lograr un cambio en la cultura de la compañía.
4 de cada 5 compañías comparten valores según sus directivos, y el 78% de los directivos comparten personalmente esos valores. Los 5 primeros valores citados por más del 90% son bastante conservadores, una tendencia habitual en la situación posterior a la crisis: fiabilidad, responsabilidad, integridad, seguridad, identificación. Conceptos modernos como sostenibilidad, innovación, espíritu emprendedor, son menos populares. Las compañías españolas se alinean con esta visión pero dan más importancia a valores como el espíritu de equipo y el espíritu emprendedor. Es muy importante la baja prioridad que la "auto-actualización" tiene para las compañías españolas, ya que sólo el 65% consideran este valor parte esencial de su modo de hacer negocios.
Más inesperado aún, en un momento en el que los europeos están buscando una identidad común, el carácter universal de estos resultados que no difieren de un país a otro. La existencia de un conjunto de valores empresariales europeo es una realidad. La apertura hacia el cambio pertenece a los valores de la compañía para el 80% y el 80% de los directivos cree que es positivo. La gran mayoría de los managers piensan que hay valores más altos en los que se basan las acciones y decisiones en sus organizaciones; la preparación para el cambio es normalmente una parte de estos conjuntos de valores. El 80% de los managers creen que fijar "la apertura al cambio" como un valor en su propia compañía sería lo adecuado.
Cabe destacar que Mercuri Urval es una empresa establecida en Suecia especializada en varios países sobre consultoría en “assessment para ejecutivos”, “business coaching”, “talent management” y reclutamiento estratégico. Más información sobre ésta investigación se puede consultar con César Río, Position Business Consultant, al correo electrónico cesar.rio @ mercuriurval.com
--------- o0o ---------
Vínculo recomendado:
"Micro Empresas, PyMES y Desarrollo Económico. Chile y la Experiencia Internacional".
EMISOR DIGITAL ES INTELIGENCIA INFORMATIVA PARA EL DESARROLLO








