Sobre monjes medievales y circuitos integrados: Lectura electrónica

Enviado por Sergio Peña Herrera el 27/02/2009 a las 10:11

Alguna vez leí en un diccionario Sopena de la lengua española la siguiente sentencia en latín: “Nula dies sine linea”. Ningún dia sin una linea, de lectura para aquellas personas interesadas en la cultura y la lectura y que hasta se les conoce como “ratones de biblioteca”. ¿El desinterés que se nota al respecto en los jóvenes estudiantes puede ser resuelto por la llegada del libro a la misma electrónica que les permite escuchar a sus cantantes favoritos o lucirse con imágenes en fotologs?. Es posible, como también sacar provecho de la unión entre educación y entretenimiento.

 

El dispositivo Kindle desarrollado por la tienda electrónica Amazon desde hace ya dos años, no es más que la punta del iceberg en cuanto a la electrónica de consumo que toma el lugar de aquellos artículos que quizás son los menos ocupados en los hogares en el siglo XXI y les reafirma en su importancia que han adquirido a través de los siglos. Me refiero a los libros, aquellos artículos del saber que Johannes Gutenberg ayudó a masificar desde los conventos medievales (Por cierto, recuerden a Fray Jorge de Burgos en la biblioteca de “El nombre de la rosa”) con su imprenta de caracteres móviles, repitiendo el armado de libros con mayor rapidez de la que podían alcanzar los copiadores humanos de antes, hasta quedar firmemente destacado en el Proyecto Gutenberg, iniciativa cibernética destinada a la difusión global y gratuita del conocimiento escrito en http://www.gutenberg.org/browse/languages/es

 

En este sentido, una consulta a la Wikipedia nos revela que en 1971, Michael Hart estudiaba en la Universidad de Illinois y pudo ocupar un terminal de acceso al Xerox Sigma V, computador del Laboratorio de Investigación de Materiales de la universidad y que resultó ser uno de los 15 nodos de la naciente red informática que a mi me permite escribir y publicar este artículo y a Ud. le permite leerlo: Internet. Hart creyó que algún día los computadores serían asequibles para el público en general y decidió hacer disponibles obras de literatura de forma gratuita y electrónica. Como disponía de una copia de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, la convirtió en el primer texto electrónico del Proyecto Gutenberg. Para cuando la Universidad de Illinois dejó de hospedar el Proyecto Gutenberg a mediados de los años 90, Hart ya lo estaba dirigiendo desde el Illinois Benedictine College. Más tarde llegó a un acuerdo similar con la Carnegie Mellon University, que aceptó administrar las finanzas del Proyecto Gutenberg.

 

Pero no fue hasta el año 2000 que el Proyecto Gutenberg fue oficialmente reconocido como una persona jurídica independiente, siendo actualmente una sociedad no lucrativa legalmente constituida en Estados Unidos. Desde los primeros días del proyecto, el tiempo que se requiere para digitalizar libros ha disminuido enormemente. Aún se editan minuciosamente antes de que puedan ser añadidos a la colección y ya no se escriben directamente, sino que se convierten a texto con la ayuda del software de reconocimiento óptico de caracteres, el mismo que a Ud. le permite “copiar” o “digitalizar” una carta escrita a mano y guardarla en su notebook mediante la ayuda de un scanner. Hoy en dia, al leer algun libro electrónico, podemos encontrar sus textos desde el pdf de Adobe hasta el Word de Office y varios de ellos protegidos con DRM (Digital Rights Management) para dificultar su copia ilegal, pero también existen obras abiertas y gratuitas

 

Hacia comienzos del siglo XXI, los esfuerzos de especialistas como Michael Hart y los analistas de laboratorios de Xerox en Palo Alto, California, y del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts, por sus siglas en inglés) y de la multinacional japonesa Sony daban como resultado los primeros lectores de libros que sustituían la pantalla computacional por una delgadísima lámina de papel electrónico reescribible, como son el Rocket e-book y el Softbook. También tenemos el Hanlin eReader V3 chino, el CyBook 3 francés. el iRex de Holanda, e incluso el Papyre español, el cual reúne a dos mundos aparentemente disímiles, la literatura y la música, al poder ofrecer 500 libros clásicos y un reproductor de archivos musicales mp3.

A continuación, comparto con ustedes algunos vínculos interesantes, gracias a Google y Wikipedia

 

Libros y cultura chilena en http://www.memoriachilena.cl/

 

Libros electrónicos http://www.google.com/search?ie=UTF-8&oe=UTF-8&sourceid=navclient&gfns=1&q=libros+electronicos

 

Digital Rights Management http://www.google.com/search?hl=es&q=DRM+(Digital+Rights+Management)&btnG=Buscar&lr=lang_es

 

El Nombre de La Rosa http://es.wikipedia.org/wiki/El_nombre_de_la_rosa

 

 

La vida sigue y la cultura y el desarrollo también. Hasta la próxima = )

 

Publicidad por Bligoo.com

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS