Fundamentan el ahorro de llamadas mediante Internet

Enviado por Sergio Peña Herrera el 11/03/2009 a las 12:47

Tener una conexión que permita a sus hijos chatear desde la casa luego del colegio o postear en Facebook después de las preocupaciones universitarias, permite en otros ámbitos otras posibilidades de comunicación. La tecnología de voz IP ( Voice Over Internet Protocol, acrónimo de VOIP, por medio de Internet )está para facilitar la comunicación interna de una empresa, como que reduce los gastos telefónicos. En este sentido, Juan Carlos Gámez, José Manuel Palomares y Joaquín Olivares, del Departamento de Arquitectura y Tecnología de Computadores de la Universidad de Córdoba, han realizado un estudio sobre las potencialidades de dicha tecnología.

 

Ella se basa en transportar la voz, procesada en paquetes de datos mediante Internet, sin que sea necesario tener una infraestructura telefónica convencional, “pudiendo disponer de ésta para hacer llamadas a otras empresas u organismos”. De esta forma, mediante la Red se envían datos, voz o vídeo. Los componentes de esta comunicación son los teléfonos IP (parecidos a los fijos de siempre), aparatos avanzados conectados directamente a Internet (IP) mediante cables Ethernet, que también pueden ser inalámbricos pero con conexión a la Red. El intercambio privado entre sucursales, que cambia la ruta del tráfico de voz interno a través de la red Lan o Wan de la empresa. Por último, el software o Softphone, con el que el usuario realiza llamadas VOIP por medio de un ordenador o dispositivo portátil. Incluso hay routers IP que convierten la señal de teléfono IP a analógico, aquí el gasto sólo sería el del router.

 

Según han especificado Gámez, Olivares y y Palomares, “En el caso de empresas con distintas delegaciones separadas geográficamente, con esta tecnología tendrían una reducción de costes, tanto en consumo de teléfono como en líneas, ya que las conexiones entre éstas se producirían por esta tecnología. Esto es, utilizar su red para comunicaciones internas (entre diferentes delegaciones incluso) y utilizar la línea telefónica convencional para comunicaciones externas, por ejemplo, con otras empresas. Otra de las ventajas de este tipo de comunicación es que puede actuar como una centralita, es decir, permite configurar el horario en el que se pueden recibir llamadas y desviarlas a la sede donde hay trabajadores de la empresa. De esta forma, actúa como contestador automático quedando los mensajes guardados en formato de audio (wav), que puede ser enviado por correo al destinatario o procesado como cualquier otro formato de audio. Además, permite desviar las llamadas incluso a casa, y tener la oficina o despacho en el propio domicilio, entre otras muchas ventajas”.

Los antecitados especialistas declaran además: “Aunque cada vez son más factibles los entornos empresariales VOIP, este avance presenta algunos inconvenientes a resolver. La solución a adoptar no es única, depende de muchos factores, como el número de extensiones a configurar, el número de extensiones que pueden estar en conversaciones simultáneas, el número de líneas al exterior, el tipo de esas líneas, etc. Estos factores implican diferentes configuraciones, como necesidades de CPU, ancho de banda de la red, etc., para lo que se abre un campo de investigación. “Ahí creemos que es donde más problemas vamos a tener, puesto que el ruido de las máquinas y los desplazamientos interrumpen la señal Wifi”.

 

Esta tecnología tiene más sentido en grandes empresas, o en empresas deslocalizadas. Y esto, para los investigadores cordobeses, es posible pues en ellas se instala en una sede el protocolo VOIP, de modo que en una empresa con sucursales en Córdoba y Barcelona, por ejemplo, en lugar de pagar llamadas nacionales, se podría utilizar esta tecnología para empaquetar los datos vía Internet. Estos datos se recibirían en Barcelona, donde está el potente servidor, que manda la señal a cada aparato telefónico. Así, el gasto se limita al de Internet. Tiene incluso más sentido emplearlo en empresas cuya sede está fuera España, puesto que en las llamadas entre sedes no se produce el coste de una llamada internacional, sino que la comunicación viaja por Internet. De este modo, se pueden establecer configuraciones de lo más variado, por ejemplo, se consigue que las llamadas desde la sucursal del país extranjero a empresas españolas se paguen como nacionales y viceversa.

 

Ahora bien, ¿que pasa respecto del desarrollo de esta tecnología de comunicación en nuestro país?. Un estudio denominado “Una evaluación social de la introducción de la telefonía IP sobre banda ancha”, desarrollado en 2005 por Alexander Galetovic y Ricardo Sanhueza, ya mencionaba que la telefonía IP sobre banda ancha beneficia a quienes ya tienen una conexión de banda ancha, porque pueden llamar pagando menos. Pero también, la migración de clientes aumenta el costo medio de la telefonía tradicional, porque se desaprovechan economías de escala.

 

Galetovic y Sanhueza exponen además que es a lo menos incierto que la telefonía IP sobre banda ancha aumente el bienestar social. “Esto podría sorprender, porque supuestamente la voz sobre banda ancha hace más “competitivo” al mercado telefónico y la competencia aumenta el bienestar. ¿Qué explica esta aparente paradoja?. En la mayoría de los mercados una liberalización permite obtener un free lunch competitivo: los precios caen, la cantidad intercambiada aumenta y el bienestar social aumenta. Todos los consumidores pagan menos, se materializa una ganancia de eficiencia y las rentas que obtenían algunos antes de la liberalización se redistribuyen hacia los consumidores. Por ejemplo, cuando se liberalizó la larga distancia en 1994 las tarifas cayeron y el tráfico se duplicó casi de un día para otro. Es cierto que la empresa que hasta entonces tenía el monopolio perdió sus utilidades, pero esto fue más que compensado por las ganancias de los consumidores. Sin embargo, en este caso no se obtiene un free lunch competitivo porque la voz sobre banda ancha no sustituirá por completo a la telefonía tradicional. Muchos usuarios no migrarán, porque para hacerlo es necesario pagar una conexión de banda ancha y para muchos no vale la pena pues su tráfico no lo justifica. Por eso, muchos usuarios continuarán usando la telefonía tradicional y deberán pagar más, por las deseconomías de escala. De esta forma, los precios no caerán para todos, al contrario de lo que ocurre en la mayoría de las liberalizaciones.

 

Si la penetración de la banda ancha fuera muy alta, tal como en varios países desarrollados -agregan Alexander Galetovic y Ricardo Sanhueza- la introducción de la voz seguramente haría migrar a la gran mayoría de los usuarios y obligaría a la empresa tradicional a reconocer la pérdida de capital y bajar sus tarifas. En ese caso, una tecnología más barata (la voz sobre banda ancha) sustituiría a una más cara (la telefonía tradicional) y obtendríamos los efectos estándares de una liberalización. Pero ese no es el caso en Chile, donde la gran mayoría de los hogares no está dispuesta a pagar por una conexión de banda ancha.

 

Si desea informarse más, puede obtener el estudio “Una evaluación social de la introducción de la telefonía IP sobre banda ancha” en http://www.economia.puc.cl/documentos/25noviembre.pdf

 

 

 

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Lincoln Andrade
Lincoln Andrade el 12/03/2009 a las 3:27

Muy bueno el reportaje.

La verdad es que mientras no se masifique más la banda ancha, va a ser dificil doblarle la mano a telefónica, pero no es imposible.

Hace un siglo todo el mundo creyó que el teéfono era muy costoso y jamás reemplazaría al telégrafo... lo mismo con la corriente eléctrica y el automovil. Es cosa de tiempo... tenemos que tener paciencia.


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